SON MAI comienza a andar

 

Verano de 2017. Entre encargo y encargo de mis clientes, se me ocurrió la idea de las aventuras de una niña por un mundo paralelo. ¿Dónde queda la originalidad? Pues en el mundo en sí.
En Baleares la principal industria es el turismo. Todo lo rentable en nuestras islas gira entorno al turismo desde los años ’60 cuando vivimos lo que llamamos «el boom turístico». Hasta entonces, éramos tierra de campesinos y pescadores. En pocos años, la vida en nuestras islas cambió tanto, que ganamos muchas cosas… pero perdimos muchas otras.
En la actualidad, yo veo -y lo expreso así porque es una apreciación mía- que la sociedad de nuestra comunidad autónoma tiene una añoranza, un suspiro romántico de aquella época donde éramos auténticos por ser nosotros mismos. Éste es el encanto del mundo de SON MAI: un canto de amor a aquellas islas rurales, esa fuente del folclore isleño y cuna de nuestra cultura.
Pero yo no quería hacer un documental triste de «todo lo que hemos perdido» y por eso SON MAI no debía ser solo cultura sino también entretenimiento. Así fue cuando comencé a mezclar en mi mente conceptos tradicionales y de rabiosa actualidad: siurells zombies, pagesos ninja, molins transformer, etc… Y así muchos más que aún no se han emitido. De repente SON MAI no era un recuerdo hermoso del pasado sino un sitio actual pero inmaculado, un municipio interdimensional que resistía el paso del tiempo.
Aquél verano me reuní con Joan Carles Martorell, director de IB3 Televisió a quien no solo le gustó la idea sino que le interesó el formato de 78 capítulos de 7 minutos que le presenté. «Deja que lo pensemos y lo hablamos a finales de año» me dijo. Y me fui de allí pensando que no me diría nada. Pues a finales de Octubre me encontré con Joan Carles por la calle y me dijo que parecía que saldría adelante y en Enero de 2018 firmamos el contrato para los primeros 6 capítulos.

 

 

La experiencia ha sido apasionante. Como artista, había producido algún que otro videoclip y cortometrajes y me veía capaz de afrontar cada capítulo como eso, un pequeño corto, y así abordar la producción de la serie. ¡Menos mal que no lo pensé! Enseguida aparecieron las complejidades propias de una producción seria como contratos, permisos, etc… que yo ignoraba por completo. Gracias a unos buenos amigos gallegos, Laura, David y Nati, que tuvieron la paciencia de ayudarme con la documentación y los entresijos que yo desconocía, pude comenzar con el proceso artístico que ya dominaba de antes. Los cito porque la presión y el estrés que sufrí esos días fue abrumadora y su ayuda es algo que no olvidaré nunca.
Para los fondos, mis referencias eran sobretodo los nuevos capítulos de Mickey Mouse y el reboot de PatoAventuras. Sigo estando enamoradísimo de los fondos, de sus texturas y de sus composiciones. Con estos estilos de referencia y recurriendo de nuevo a la cultura regional, comencé a definir un estilo propio.

 

 

La serie va dirigida principalmente a un público de unos 7 años, aunque a mi me gusta considerarlo un producto para toda la familia. Por eso los personajes debían tener una composición sencilla. Todos nacen de figuras muy geométricas, lo que facilita su lectura… y economiza la producción porque son más fáciles de dibujar. El más complejo de todos fue el molino transformer que, para hacerlo bien, tuve que encargarle a Xemi Morales que me lo resolviera en 3D. ¡El resultado fue fantástico!

 

 

Marina March y Xavier Canyelles ponen voz a los personajes que aparecen. Marina a los femeninos y Xavier a los masculinos. ¡Qué lujazo y qué descubrimiento más grande! ¡Qué talento! Los dos son unos dobladores de lujo. Yo pedía matices como «hazla más joven» o «que suene más viejo» y su respuesta era brutal. La sorpresa más grande fue precisamente con un payés ninja. Yo siempre me los imaginaba como Bruce Lee en mi cabeza. Pero de repente salta Xavier en plena grabación y dice «¿Puedo hacer que el payés sea bajito?» y el contraste me pareció sublime. ¡Y así se quedó! Podéis comprobarlo en el capítulo 6.
Y por último, pero no menos importante, la música. Para mi, SON MAI es una fiesta. Y un estilo de música que me evoca directamente a las fiestas de pueblo es el ska. Por eso quería que los temas principales de la serie y de algunos personajes recordaran, aunque fuera remotamente, al repertorio de una berbena. Josep Serrano hizo un trabajo ESPLÉNDIDO que me dejó sin palabras. Nuestras reuniones eran «Necesito una música rollo ska para la intro, algo en plan «Why can’t we be friends» de Smash Mouth. Luego necesito un tema a lo «Ave María» de David Bisbal para los crespells, algo en plan «Thriller» de Michael Jacson para los siurells zombies y otro del estilo de Fito & Fitipaldis para el leitmotiv de la Sibila.» Josep recogía todas mis indicaciones y resolvía temas que me transportaban enseguida a esas referencias y funcionaban como un guante.

 

 

Solo tengo palabras de agradecimiento a todos los que han colaborado de una manera u otra: Miquel Àngel, Nacho, Eliane, Cati, Toni Lluís y todos los alumnos en prácticas de la Escola Superior de Disseny de Palma que participaron en algunos fondos. ¡Gracias!

Ya para concluir, no me cansaré de agradecer a Joan Carles Martorell la confianza que depositó en mi sin conocerme de antes ni conocer mi manera de trabajar. Esta audacia por parte de una productora es algo que no se encuentra en todas partes y le estaré agradecido siempre.