Esta es una técnica muy sencilla para dibujar manos que aprendí en el libro «Dibujos animados. El dibujo de historietas a su alcance» de Preston Blair. Como decía en la anterior publicación, un libro muy recomendable para cualquiera que le guste dibujar y la animación tradicional.

En esencia es una técnica muy simple que, bien usada, puede ayudar a resolver varios problemas de una manera rápida y efectista. Se trata de dibujar una cruz en el rostro.  Esa cruz nos sirve para saber dónde colocar los ojos, la nariz, la boca y las orejas tal y como muestra la imagen siguiente.

Manteniendo estas pautas, vamos a modificar sólo la altura de la línea horizontal. Fijaros cómo cambia el rostro y de qué manera tan sencilla ya podemos insinuar la personalidad del personaje.

Y si además cambiamos la forma básica de la cabeza, el límite es nuesrta imaginación. Lo más importante es respetar las pautas del principio. Así, sea cual sea la forma o posición de la cabeza, tendremos todos los elementos del rostro bien ubicados.

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