Colorear puede parecer algo muy sencillo. Por lo general, la gente sabe identificar el color de las cosas y por eso parece fácil deducir de qué color pintar algo. Sin embargo se trata de una habilidad mucho más compleja. No se trata sólo pintar las cosas de su color, sino de reflejar un sentimiento a través del color. Pensad que hay gente que se dedica profesionalmente sólo a poner color a dibujos hechos por otras personas. A estos profesionales se les conoce como coloristas.

En esta primera entrada dedicada al color creo que hay un elemento esencial para que después podamos profundizar sobre cómo usar el color. Me refiero al CÍRCULO CROMÁTICO. El círculo cromático o rueda cromática no es más que una manera muy sencilla de organizar los colores. Sencilla pero tan útil que nos ayudará a comprender cómo funcionan los colores y sobretodo cómo usarlos.

Paradojicamente, para hacer el círculo comenzaremos con un triángulo. Como vamos a usar color, no importa si utilizamos el ordenador, pinceles o incluso lápices de colores. Lo esencial es que con la técnica que usemos, los colores se puedan mezclar. Seleccionamos primero el amarillo, el azul y el rojo. A estos colores los llamamos COLORES PRIMARIOS porque a partir de mezclarlos entre sí, podemos conseguir cualquier color. Vamos a colocarlos como muestra la siguiente imagen.

A continuación haremos una primera mezcla de todos estos colores. Mezclamos amarillo y rojo y obtendremos el naranja. Colocaremos el naranja entre sus dos colores correspondientes. Al mezclar rojo y azul tenemos el violeta que colocaremos entre estos dos. Y mezclando el azul con el amarillo conseguimos el verde que colocaremos como muestra la siguiente imagen. Estos tres nuevos colores se llaman COLORES SECUNDARIOS porque son fruto de la mezcla de los primarios.

Como veis, esto se parece cada vez más a un círculo. Ahora toca completar este círculo. En función de las diferentes cantidades de un color u otro que utilicemos, tendremos diferentes matices del nuevo color. Así si mezclamos amarillo y rojo pero con muy poca cantidad de rojo, tendremos un amarillo mostaza. O si mezclamos el azul con un poquito de amarillo tendremos el turquesa. Así es como completaremos el círculo y eso enseguida nos da mucha información. La conclusión final a la que llegamos al organizar los color así es que podemos identificar con gran facilidad los COLORES ANÁLOGOS y los COLORES COMPLEMENTARIOS. Los análogos son los colores que están próximos entre sí en el círculo cromático. Y los complementarios son los que están en la posición totalmente opuesta en el círculo cromático. Así el azul es complementario del naranja y análogo del violeta. Este concepto sencillo tendrá una gran importancia más adelante.

 

 

 

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